• Cuando la ansiedad nos desborda y dificulta el día a día
  • Si no podemos superar una pérdida y hacemos un gran esfuerzo para seguir viviendo
  • Cuando hay problemas en la pareja o una ruptura sentimental
  • En situaciones de malestar en el trabajo
  • Ante conductas adictivas o violentas
  • En momentos en que una enfermedad orgánica nos hace más frágiles
  • Cuando tenemos miedo, inseguridad e inhibiciones que nos impiden avanzar
  • Cuando no conseguimos superar el duelo de una pérdida
  • Si tenemos mucha ansiedad, insomnio, crisis de pánico